El
partido, disputado en el estadio Mané Garrincha de Brasilia, parecía destinado
a concluir con el primer empate de este torneo, pero Severovic, que había
saltado al campo a los 75 minutos, no lo permitió y le asestó un mazazo a
Ecuador cuando el árbitro se aprestaba a sentenciar el fin del encuentro. Hasta
ahí, Ecuador había jugado con más desenfado. El equipo que dirige Reinaldo
Rueda tiene buen toque, alegría y velocidad, aunque peca de cierto desorden
táctico.
Suiza,
mucho más metódico, impuso su estrategia, impuesta por el veterano técnico
germano Ottmar Hitzfeld, pobló el centro del campo y buscó aproximarse al área
ecuatoriana siempre en bloque, pero sin muchas ideas. Atrás Ecuador se mostraba
seguro y sólo algún desborde de Lichtstenier llegaba a provocar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario