miércoles, 17 de agosto de 2011

México tiene que derribar a Brasil para ir a la final


PEREIRA, Colombia.- Para Brasil, disputar semifinales en un Mundial Sub20 es algo habitual. A México, en cambio, tuvo que esperar 34 años para volver a la instancia.
Los dos últimos equipos latinoamericanos en carrera se cruzarán hoy miércoles en Pereira por el pase a la final, con el favoritismo inclinado a favor de Brasil.
Cuatro veces campeón de la categoría y ahora con 11 presentaciones en semifinales, Brasil viene entonado tras derrotar 4-2 a España por penales en la etapa previa.
Ese partido recibió la etiqueta de final adelantada y lo fue en todos los sentidos, un combate de absoluta vocación ofensiva durante 120 minutos.
¿Todo despejado para una quinta consagración brasileñaé Claro que no, sostienen.
“Indudablemente, será un partido mucho más complicado que contra España”, declaró el mediocampista Casemiro.
“México es completamente diferente a España, es un equipo muy bien armado y con excelentes individualidades”, avisó el técnico Ney Franco. “Tendrán la confianza por todo lo alto tras haber eliminado a Colombia, el anfitrión, porque no se esperaba que debían ganar ese partido”.
Con 13 conquistas en cinco encuentros, Brasil es el conjunto más goleador de los cuatro semifinalistas. De hecho, cuadruplican los tres anotados por Portugal, que a primera hora en Medellín se las verá con Francia por la otra plaza en la final.
Philippe Coutinho, Henrique y Dudu cuentan con tres goles cada uno.
México hizo poco ruido al dar sus primeros pasos. Sorteó la etapa de grupos gracias a una victoria sobre la rudimentaria Norcorea, duelo que logró destrabar con la ayuda de un autogol. Estuvo a nueve minutos de ser eliminado por Camerún en los octavos, pero remontó y después se impuso en una definición por penales.
El gran zarpazo del equipo dirigido por el técnico Juan Carlos Chávez se dio en los cuartos al derribar a Colombia con un inapelable triunfo 3-1.
Los medios mexicanos tildaron el resultado como el “Campinazo” por el nombre del estadio El Campín de Bogotá, donde más de 40.000 aficionados daban por hecho que el local saldría triunfante.
Mientras Colombia cayó presa del nerviosismo, México fue un modelo de temple y personalidad.
Los mexicanos ambicionan mucho más que una semifinal: su deseo es añadir el título Sub20 a los logrados en los últimos dos meses por la selección mayor en la Copa de Oro de la CONCACAF y la Sub17 en el Mundial del cual fueron anfitriones.
“No quiero excesos de confianza de los jugadores, pero no nos conformamos con lo logrado”, indicó Chávez. “Vamos por más. Estamos instalados en semifinales y ahora por qué no pensar en ser campeones del mundo. Salimos de México con esa intención”.
Será la cuarta vez que México y Brasil se miden en un Sub20.

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