James coló 21 puntos para Miami, aunque pasó mayormente inadvertido después de los primeros minutos. Chris Bosh aportó 19, Mario Chalmersañadió 18 y Dwyane Wade anotó 17 para el Heat. Cuando todo acabó, el propietario Mark Cuban corrió hacia la cancha para abrazarse con el entrenador Rick Carlisle. James quedó como una postal de la desolación: tendrá que seguir esperando al menos una novena temporada para conseguir su primer título.
El protagonismo fue para el alemán Nowitzki, quien fue consagrado como el jugador más valioso de la final tras cargarse al equipo encima, con una dolencia en un dedo y hasta jugar un partido afiebrado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario